Ultimos gritos, últimos susurros

GRITOS Y SUSURROS  de Ingmar Bergman

Sabrina Gómez como Agnes

Clarisa Hernández como Karin
Florencia Savtchouk como María
Nadia Marchione como Anna
Diseño de escenografía: Sol Soto
Diseño y realización de vestuario: César Taibo
Diseño de iluminación: Omar Possemato
Diseño gráfico: http://www.dalmiro.com
Asistentes de dirección: Laura Correa, Mauro Antón, Luciana Sanz
Adaptación y Dirección:  Francisca Ure
Jueves 21 hs  Beckett Teatro 
Guardia Vieja 3556   Tel: 4867- 5185

Déjese caer disimuladamente

Durante el siglo XV, los marinos franceses volvían de Oriente con grandes cuadrados de tela de lino que usaban los campesinos chinos para protegerse del sol. Las francesas, impresionadas por la calidad de la tela, los adoptaron, dándoles el nombre de “couvrechevet”.                                                                            

El pañuelo pasó de Francia a Inglaterra, y su nombre evolucionó a “kerchief” y, más tarde, debido a que se llevaban en la mano hasta el momento de usarlos, a “handkerchief”                                      

Puesto que las europeas ya usaban sombreros para protegerse del sol, el pañuelo fue, desde el principio, un capricho de la moda. Esto resulta evidente en numerosos grabados y pinturas, en las que los pañuelos, exquisitamente adornados, tan sólo se usan para despedirse o para dejarse caer disimuladamente.        

En el siglo XVI, los pañuelos de seda, decorados con hilos de plata y oro, llegaron a ser tan caros que, a menudo, se incluían en los testamentos como objetos de gran valor.

Maestros: Ruth Morley


Annie Hall. 1977. New York y la moda. Una combinación inmejorable de la que Woody Allen supo hacer uso en éste, uno de sus más aclamados films. 

Junto con su actriz fetiche de la época, Diane Keaton, se despacharon con una magnífica comedia. El foco de atención hay que ponerlo en Annie (Keaton), la adorable ex novia y objeto de desconsuelo de Alvy (Allen). Su forma tan simpática y original de vestirse acaparó la atención de millones de mujeres que convirtieron su look en el nuevo must de fines de los 70’s. De más está decir que este “look”, tan femenino como masculino, tan novedoso como fresco, se diseminó por todas las tiendas. Las hombreras, los chalecos y pantalones de hombre, ocurrentemente combinados con corbatas, sombreros y tiradores fueron creados por la vestuarista Ruth Morley y el diseñador Ralph Lauren. 
Un look andróginamente a la moda  por el que Diane Keaton ganó un Oscar. 

Mujeres fantasma

El término burka  (del árabe, برقع ) puede referirse a dos formas de ropa tradicional usadas por las mujeres en algunos países musulmanes.

La primera es un tipo de velo que se ata a la cabeza y que cubre la cara a excepción de una raja en los ojos para que la mujer pueda ver a través de ella.  La otra es una prenda conocida como burka completo, burka afgano o, en ocasiones, chador (چادر), el cual cubre el cuerpo y la cara por completo.                                              Ambas clases de burka son utilizados por algunas mujeres musulmanas como una interpretación del código de vestido del hiyab que establece que debe cubrirse la mayor parte del cuerpo y que en la práctica se manifiesta con distintos tipos de prendas, según zonas y épocas.

El burka completo fue hecho obligatorio en Afganistán bajo el mandato de los talibanes, imponiéndose de esta forma un tipo de prenda ya que cubre los ojos con un ‘velo tupido’ que impide que quien la usa pueda ver normalmente, puesto que el “enmallado” que la compone limita la visión lateral haciendo perder la ubicación espacial y ejerciendo una fuerte presión (peso) sobre la cabeza.

La introducción de esta prenda se produjo en Afganistán a principios del siglo XX, durante el mandato de Habibullah (1901-1919), quien impuso su uso a las mujeres que componían su numeroso harén, para evitar que la belleza del rostro de estas tentara a otros hombres. Así pues el burka se convirtió en una vestimenta utilizada por la clase alta, quien de este modo se “aislaba” del pueblo llano, evitando así su mirada. En la década de los 50 su uso se generalizó en la mayoría de la población, si bien seguía siendo una prenda de las clases acomodadas. 

Arrastrando los pies, los kabulíes, envueltos en la delgada túnica que les sirve de manto, deambulan por las calles. Hay hombres, pero pocas mujeres, que como fantasmas avanzan rozando las paredes en grupos de dos o de tres, ocultas bajo el chadri, un velo total que sólo deja pasar su mirada a través de una rejilla de tela.

El hombre perfumado

Ya en las tumbas egipcias se han hallado jarrones con ungüentos perfumados. A partir de la mitad del siglo I a.C., los romanos usaron algunos cosméticos como el kohl, la tiza o el colorete. El término “perfume” tiene precisamente su origen en el latín “per fumo”, es decir, “por el humo” ya que muchas sustancias odoríferas se propagaban quemándolas. En Europa la cosmética se generalizó en la Edad Media, traída desde oriente por los cruzados.

Las principales materias primas para lograr las esencias son:

•  animales (almizcle, algalia, ámbar gris y castóreo).

•  vegetales (hojas de salvia, tomillo y menta, corteza de canela, cáscara de naranja, madera de cedro y sándalo, raíces de lirio, pétalos de rosa, violeta y otras flores, y gomas resinosas segregadas por el alcanfor y la mirra).

La extracción de los perfumes naturales se hace por destilación, extracción y exprimido.

Existen cinco tipos de perfumes:

1.  Florales frescos: realzados por notas florales como la del lirio (nº 19 de Chanel, Anaïs Anaïs)

2.  Florales florales: corazón de la perfumería. Contienen flores naturales, rosas o flores blancas (Joy de Patou, Contradictions de Calvin Kelin).

3. Florales aldehidos: que contienen un componente sintético que realza ciertas notas florales (Nº 5 de Chanel, Arpège de Lanvin)

4.  Florales suaves: fabricados a partir de flores espirituosas enfatizadas por un punto de vainilla (Poison de Dior, Noa de Cacharel).

5.  Chipres: Son en realidad aldehidos grasos. Contienen bergamota, y se dividen en tres familias:

5.1.  Chipres afrutados:con notas de frutos amarillos (Mitsouko de Gerlain, Femme de Rochas).

5.2.  Chipres chipres: que asocian la rosa con notas de madera (Miss Dior, Vol de Nuit de Gerlain).

5.3.  Chipres frescos: aliñados con notas verdes (Eau de Rochas, Ô de Lancôme)


El perfume creado aquel día por Grenouile fue muy singular. No había existido hasta entonces otro más singular en el mundo. No olía como perfume, sino como un hombre perfumado. Si alguien hubiera olido este perfume en una habitación oscura, habría creído que en ella estaba otra persona. Y si lo hubiera usado una persona que ya oliera como tal, el efecto olfativo habría sido el de dos personas o, aún peor, el de un monstruoso ser doble, una figura que no puede observarse con claridad porque se manifiesta difusa como una imagen del fondo del mar, estremecida por las olas.

El perfume / Patrick Suskind

La única manera

…  Y con un vestuario realizado por César Taibo que, al estar hecho todo de un mismo género (que perfectamente podría ser de tapicería, de esos viejos géneros que refieren a un hogar del pasado), propone una fuerte unión entre estas tres hermanas, que aparentan ser grandes muñecas con sus delicados vestiditos.

Victoria C. López

http://geoteatral.com.ar

El Camarín de las Musas.      Sábados 21:30 hs.

Mario Bravo 960      4862-0655

Modas Lisbon

Una semana antes del baile, la señora Lisbon había llevado a sus hijas a una tienda de tejidos. Las chicas se habían paseado entre estanterías llenas de cortes de tela, con el patrón en papel de un vestido de ensueño, pese a que importaba poco el vestido que pudieran escoger. La señora Lisbon añadió un par de centímetros al perímetro del busto y cuatro más a la cintura y dobladillos y los vestidos se convirtieron en cuatro sacos informes e idénticos.                                                   Hay una foto de aquella noche. Las niñas aparecen una al lado de la otra con sus vestidos de fiesta, hombro contra hombro, como las pioneras. Sus rígidos peinados (o antipeinados) poseen aquella connotación estoica y presuntuosa de la moda europea que intenta imponerse a la rusticidad. También los vestidos tienen un aire extranjerizante, con sus pecheras rematadas de encaje y sus cerrados escotes. (…) Creo que aquellos vestidos les gustaban. O a lo mejor es que estaban tan contentas de poder salir que no les importaba lo que llevasen.

Jeffrey Eugenides/Sofía Coppola