Attractive people

Slim Aarons firma algunas de las fotografías más fascinantes e icónicas del S.XX, su estilo sofisticado, glamoroso y elitista es un clásico.

Slim nace en Manhattan el 29 de octubre de 1916.  En 1935 haciendo el servicio militar  se convierte en el fotógrafo oficial de West Point, una base militar cercana a Nueva York, y durante los años de la Segunda Guerra Mundial se convierte en fotógrafo de guerra.  Luego de 1945 comienzan las colaboraciones con Vogue, Harpers Bazaar y Vanity Fair. Durante esa época conoce a todas las estrellas hollywoodenses y se convierte en uno de los miembros del Jet-Set, que se dejan fotografiar por él sin ningún tipo de reparo.  Si Truman Capote fue el cronista de esa época, las fotos de Slim Aarons son el testimonio gráfico de esos veranos en Portofino, la Costa Brava o Atenas y de esos inviernos en Gstaad, Aspen o California.  Dicen que Hitchcock se inspiró en él para el personaje del gran James Stewart en “La ventana indiscreta”, incluso el apartamento es un calco del de Aarons.

La fotografía de Slim Aarons se califica muchas veces como vacía o frívola, pero es que no intenta ir más allá, capta el lujo por el lujo, la belleza por la belleza, es decir, puro narcisismo, su lema era “photographing attractive people, doing attractive things in attractive places”. Ricos, guapos y famosos.

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Maestros: Jeanne Lanvin


Jeanne Lanvin nació el 1 de enero de 1876 en París, la mayor de once hermanos, empezó a trabajar a los 13 años como chica de los recados; luego pasó a ser costurera y finalmente modista. A los 18 años abrió una sombrerería propia, pero es tras la maternidad que comenzará su verdadera carrera en la moda.

El amor por su pequeña hija hizo que Lanvin diseñara delicados vestidos en colores alegres, que se oponían de manera radical a las simples miniaturas de la ropa para adultos que llevaban los niños de la época. Sus ricas clientas se fijan en ella. Pronto le pedirán que reproduzca los modelos para sus propias proles. De vestir a las hijas a vestir a las madres no habrá más que un paso. Supo crear un estilo original, exento de revoluciones vistosas, pero acorde a la sensibilidad de la época, que desarrolla un excepcional refinamiento de motivos entrelazados en pasamanería, bordados de gran virtuosismo, adornos con perlas de armonías florales, ligeras y frescas.  Introdujo en la moda un nuevo tema: la juventud, sus patrones sencillos e inocentes y sus colores vivos daban a las mujeres un aspecto femenino y romántico. Sus vestidos tobilleros  han pasado a la historia de la moda como robes de style (inspirados en el siglo XVIII)

A partir de 1923, el imperio construido por Lanvin incluye también  una fábrica de tintes. En ella se elaboran aquellos hábiles colores, sutiles y singulares, que darán reputación a la “paleta Lanvin”  Famosa por la delicadeza de sus cortes y su inimitable estilo en moda femenina, presento su colección en New York en 1939. Cuando muere en 1949, su  única hija Marie-Blanche se hace cargo de la dirección, y a partir de los años `50 muchos diseñadores se han hecho cargo de la dirección artística, entre ellos Giorgio Armani .  Lanvin es una de las pocas firmas que con más de un siglo de historia sigue siendo propiedad de los herederos de su fundadora.

¿De qué hablan…?

...¿De qué hablan los jóvenes de 1968- con las melenas bárbaras y las chaquetas eduardianas, de estilo vagamente militar, y que cubren miembros  infelices como el mío?

¿De qué hablan, si no de literatura y de pintura?
Y esto qué significa, si no invocar desde el fondo más oscuro de la pequeña burguesía al Dios exterminador, para que la hiera una vez más con golpes aun mayores que los asestados en 1938. Solamente nosotros, los burgueses, sabemos unirnos al populacho, y los jóvenes extremistas, apeándose de Marx y vistiéndose en el mercado de la Pulgas, no hacen otra cosa que aullar como generales e ingenieros contra generales e ingenieros.
Es una lucha intestina.
Quien muriera realmente de consunción, vestido de mujik, antes de cumplir siquiera dieciséis años, sería el único, quizá, que tendría razón.
Los otros se asesinan entre sí.
Pier Paolo Pasolini    Teorema        

Sombreros vs lentes oscuras

Los antiguos utilizaban globos de vidrio llenos de agua para ver más grandes las letras y los objetos y, según Marco Polo, las gafas se usaban en China, en la corte de Kublai Khan. En Europa, los primeros anteojos fueron realizados hacia 1250. Se hacían puliendo los vidrios para darles curvatura.

Hay diferentes opiniones sobre quién fue su inventor. Unos creen que fue, en 1285, el florentino Silvino Degli Armati, en cuya tumba, de 1317, dice: “Aquí yace Silvino Degli Armati, de Florencia, inventor de los anteojos. Que Dios le perdone sus pecados. Año MCCCXVII” . Otros opinan que el inventor fue el filósofo y científico inglés Roger Bacon (1214-1294).

Carol Lombard

Marlene Dietrich

Las gafas de sol se inventaron a finales del XIX, pero la moda de las lentes oscuras no se afirmó hasta la década de 1930, al mismo tiempo que desaparecían de la moda femenina los sombreros de ala ancha, que también cubrían el sol.

Aunque nunca dejaron de lucir sombreros, las actrices de Hollywood difundieron rápidamente la nueva moda

Las cintas

Femme au ruban de velours      A. Modigliani    

Cuesta trabajo imaginar el importante papel que las cintas han desempeñado en el vestido desde el siglo XV hasta la actualidad.

Mazarino, ministro de Luis XIV de Francia, intentó reconducir las finanzas restringiendo el consumo superfluo. Prohibió, entre otras cosas, los bordados de oro y plata de los trajes de los que no pertenecieran a la familia real o a la más alta nobleza. Entonces, los cortesanos y sus imitadores burgueses se desquitaron con las cintas, hasta el punto de que su empleo se convirtió en una verdadera locura. Para resaltar la blancura de la piel, las damas elegantes se anudaban alrededor del cuello una cinta de terciopelo negro realzada con una rosa. Después de la Revolución, estas mismas cintas se llevaban de satén rojo, “a la guillotina”.

La verdadera feminidad

En aquella época me hallaba convencida de que las mujeres debían de ser muy débiles, físicamente, y que una especie de languidez, una perpetua convalecencia constituía la característica de la verdadera feminidad.  Segura de que una mujer capaz de desmayarse a menudo era perfecta, una noche me acosté con una mano cerca de la garganta, imaginándome desmayada.       

 Cuadernos de infancia      Norah Lange             

El teatro de la moda

1945. Despojada de todo, con la economía nacional arruinada y los combates prosiguiendo más allá de las fronteras, Francia, retoma el gusto por la vida.

La Cámara Sindical de la Costura Parisina organiza una exhibición excepcional, mostrando la vitalidad intacta de todas sus industrias.
Desgraciadamente y  a pesar de que los recursos humanos y el savoir-faire siguen con vida, la costura ya no dispone de los materiales indispensables para una exposición de prestigio. La solución: presentar la nueva moda con muñecas vestidas todas ellas por los grandes nombres del lujo parisino.
Éliane Bonabel es la encargada del crear la pequeña silueta de alambre, con una altura de 70 cm. Cada cabeza será distinta y esculpida en yeso blanco. El pintor y decorador Christian Bérard se impone como director artístico del proyecto. Se suman coreografos, iluminadores y escenógrafos.
Desde el conjunto deportivo hasta el vestido de baile, cada modelo se realiza con su ropa interior y sus complementos. Minúsculos ojales cosidos a mano, microscópicos, abotonan cada botón. Los sombreros tienen la medida de una moneda. Diminutos zapatos de piel lucen la marca de los grandes zapateros a medida. Pieles, bordados, plumas o joyas acompañan las cabelleras de seda onduladas. En 13  decorados, como si se tratara  de teatros autónomos,  y con acompañamiento musical, las 237 muñecas asombran a todo París la noche del 27 de marzo de 1945.
Al llegar la primavera “El teatro de la moda” cruza el Atlántico y deja sin palabras a la prensa  de los Estados Unidos. 
Al año siguiente, tiene lugar el advenimiento del New Look instaurado por Christian Dior. La alta costura, in extremis, firma un nuevo contrato con el éxito.