Maestros: Halston

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La superestrella internacional de la moda Roy Halston Frowick, nació en Des Moines, Iowa el 23 de abril de 1932. Desarrolló el interés por coser de su madre y como adolescente empezó a crear sombreros y embellecer atuendos para su madre y su hermana. Después de que la familia se mudara a Chicago en 1952, tomó un curso nocturno en el Instituto de Arte de Chicago, y trabajó como decorador de vidrieras.

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Con la ayuda del estilista de las celebridades André Basil, Halston continuó desarrollando su carrera mudándose a Nueva York a finales de 1957. Basil le presentó a la modista de sombreros Lilly Daché y en un año había sido nombrado codiseñador en Daché y se había convertido en el nuevo mejor amigo de varios editores de moda. Dejó el estudio de Daché para convertirse en modisto principal de sombreros para la tienda departamental Bergdorf Goodman, el oasis de la alta sociedad. Sus sombreros causaron sensación. Era una época en la que llevar el tocado perfecto te abría la puerta adecuada. Y allí llegaría, a finales del año 1960, un pedido muy especial: la futura primera dama, Jacqueline Kennedy, quería un sombrero de Halston para vestirlo en la ceremonia inaugural de la presidencia de su marido.  Cuando Jackie Kennedy asistió a la presentación de su esposo como Presidente de los Estados Unidos en enero de 1961, vestía un saco de Oleg Cassini y un sombrero de Halston. La simple y poco ornamentada creación de Halston fue copiada por miles de mujeres alrededor del mundo.

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La simplicidad fue la característica de las creaciones de Halston. A mediados de los años 1970 los estilos campesinos y étnicos estaban siendo creados por todos los diseñadores europeos, pero Halston, que odiaba la ornamentación y la calidad tan poco norteamericana de aquellos diseños fue en contra de esta tendencia. En un desfile de modas en 1973 en Versalles, donde diseñadores estadounidenses fueron invitados para presentar sus trabajos al lado de importantes diseñadores franceses, Halston impactó al mundo de la moda por la increíble pureza de sus vestidos. Sweaters de cachemira, vestidos camiseros hasta la cintura, pantalones simples y elegantes, en lugar de “vestidos caprichosos”.

El atuendo más conocido de Halston fue el vestido tipo camisa “Ultrasuede” presentado en 1972. Su éxito surgió por la elección que Halston hizo de los colores, el hecho de que el vestido era simple y la conveniencia de que fuera posible lavarlo en lavadora.

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Por esos años Halston se enamoró de un decorador de interiores venezolano llamado Víctor Hugo. Por Hugo conoció y se hizo amigo de su contraparte perfecta en el mundo del arte, Andy Warhol.

Hacia finales de los años 1970, Halston no era conocido sólo por sus diseños, sino también por su participación en la vida nocturna de Nueva York. Era una de las caras de la discoteca neoyorquina Studio 54. Uno de los más famosos eventos en la historia del 54 fue la fiesta de cumpleaños que Halston ofreció para Bianca Jagger en 1977, el motivo principal: el blanco.

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Vistió y fue amigo de algunas de las mujeres más glamurosas del mundo. Jackie Kennedy, Elizabeth Taylor, Babe Paley, Silvana Mangano, Lauren Bacall, Martha Graham, Bianca Jagger y Liza Minnelli.

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Su amigo, el productor Lester Persky, decía que “Halston y Nueva York se gustaron el primer día, porque él era la quinta esencia de lo americano; aquel larguirucho descubriendo todo lo que la gran ciudad podía ofrecerle”

En 1976, su agitada vida nocturna le obligó a vender su propia marca a la compañía Revlon.

Roy Halston falleció a los 57 años el 26 de marzo de 1990) víctima del sida en un hospital de San Francisco (California).

Soberbias modas. The Magnificent Ambersons

… En ese pueblo, en aquel entonces, todas las mujeres se vestían de seda o terciopelo y conocían a las demás mujeres que vestían de seda o terciopelo.
… se veían hombres de todas las edades para quienes un sombrero significaba solo esa cosa alta y rígida de seda conocida por los impúdicos como “tubo de estufa”. Pero el extenso contagio del bombín había llegado. Una temporada, la copa de este sombrero sería como un cubo, la siguiente sería una cuchara.
Cada casa conservaba su sacabotas, pero las botas altas dieron paso a los zapatos y las polainas de congreso. Estos fueron modificados por la moda que les dio forma cuadrada a las puntas y luego con las puntas como las proas de proyectiles de carreras. Los pantalones con una raya se consideraban plebeyos. La raya probaba que la prenda había estado en un anaquel y, por lo tanto, estaba ya preparada.
Con traje de etiqueta, un caballero vestía un abrigo color marrón claro, tan corto que sus faldones negros colgaban visibles 12,5 centímetros abajo del abrigo. Pero después de una temporada o dos alargó su abrigo hasta que le tocaba sus talones. Y dejó sus pantalones ajustados por los pantalones como grandes bolsas.
En aquellos días ellos tenían tiempo para todo.

The Magnificent Ambersons. Soberbia.

Dir: Orson Welles. 1942
Wardrobe designer ladies: Edward Stevenson  Edward Stevenson Collection

La loba. Bette Davis

Si
hubo alguna vez en Hollywood una actriz capaz de bordar, como nunca
antes lo había hecho nadie los papeles de malvada esa fue,
indiscutiblemente Bette Davis.

Hollywood – Los Angeles, California, 1941.
William Wyler dirige para Samuel Goldwyn el drama americano The Little Foxes.
La estrella: Bette Davis. El vestuario: Orry-Kelly.

  
Las leyes de conservación de California impiden el uso de los pájaros disecados en los sombreros.
Frente a tal prohibición Orry-Kelly toma prestada una paloma blanca, el epítome del arte taxidermista, del Museo de Louisiana. 
Puede verse aqui sobre un sombrero con velo.

Bette Davis es “el ave rapaz” Regina Giddens

“dice el Señor, matad a la loba que se come nuestras vides, y nos roba nuestros racimos de uva”

Amistades y colaboraciones. Marcel Vertes y Elsa Schiaparelli

En “Moulin Rouge”, el cineasta americano John Huston  muestra su gran hacer en el innovador uso del color, inspirado en el universo de los pintores impresionistas franceses.

“Iba a intentar utilizar el color en la pantalla como Lautrec lo utilizaba en sus pinturas -escribió Huston- y así nuestra idea era allanar el color, presentarlo en planos de matices sólidos, y deshacernos de los reflejos y de la impresión de una tercera dimensión que presentaba el modelado”.
El film ganó dos estatuillas de la Academia: por la dirección artística a cargo de Paul Sheriff y Marcel Vertes y por el diseño de vestuario, responsabilidad de Marcel Vertes, quien llamó a su amiga Elsa Schiaparelli para que diseñara los vestidos que Zsa Zsa Gabor luce en la película.

Elsa Schiaparelli (1890-1973), una de las creadoras mas notables de los años treintas que Paris supo descubrir y valorar desde el primer momento, cuando esta italiana recién llegada a la escena presenta su primera colección en los modestos salones de su departamento del numero 20 de la Rue de l´Université. Propone sweaters tejidos de mangas a rayas en blanco y negro, con formas negras sobre fondo beige y rectángulos blancos sobre fondo café. Estas prendas hacen hablar a la revista Vogue .
Meses mas tarde Elsa Schiaparelli vuelve con sus sweaters esta vez con motivos modernistas, con rascacielos, y nuditos al frente en trompe l´óeil. Este indiscutible éxito le permite abrir su primera boutique en plena Rue de la Paix, dirección vecina a la Place Vendome, donde mas tarde se instalaría Coco Chanel su gran rival, que la califica simplemente como “una artista que hace vestidos”, y  ella misma se auto denominaba  “una modista inspirada”. Su “atelier” había sido diseñado por Jean Michell Frank y decorado con piezas firmadas por Diego Giacometti, el gran escultor italiano con quien mantenía gran amistad. Sus vestimentas sport y sus trajes de calle e igualmente sus trajes de noche harían furor entre las elegantes de la capital francesa. Pronto  Schiaparelli ocupa un lugar en la moda francesa, gracias a la exhuberancia de su expresividad, y su proximidad al surrealismo dadas sus amistades con los artistas de la época. Era intima de Cocteau, de Salvador Dali, de Marcel Vertes, Tristan Tzara, Francis Picabia, y de Man Ray entre otros dadaístas cuyo espíritu influyó totalmente en sus creaciones.
Elsa Schiaparelli nació en Roma en 1890 y murio el 13 de Noviembre de 1973 cuando dormía en su casa de la Rue de Berri en Paris en la misma ciudad donde el destino la había traído desde Roma. En la capital francesa la ciudad la consagró aplaudiendo algunas de sus creaciones mas alucinantes en colaboración con la casa Lesage, los grandes bordadores de esos años:  “el Circo”(1938) o “La Música” (1939) o aun mejor: la capa “Febos”, el “Carruaje Apollon” o el vestido aparentando rasgaduras inspirado en Dali. La Schiaparelli le daba su toque a estas pequeñas locuras, con formas fantasiosas, utilizando zapatos como sombreros, o diseñando bolsas de mano en forma de teléfono.

Era una sobrina nieta de Giovanni Schiaparelli, que descubrió los canales de Marte. Ella fue la primera en utilizar hombreras,  el rosa, llamándole rosa shocking, las telas estampadas de animales, y las cremalleras.

Diseñó también una serie de perfumes, el primero y más famoso  llamado Shocking fue creado en 1936. Shocking es menos famoso por la fragancia que por su envase: una caja en rosa chillón y la botella en forma de torso de mujer, basada en el cuerpo curvilineo de una de sus clientes, la estrella de cine Mae West. El diseño estaba firmado por la sensualidad y la sofisticación de su amigo Marcel Vertes.

Put your head on my shoulder. Trajes de baño Jantzen.

Fundada en 1910, Jantzen alcanzó el puesto de principal fabricante de trajes de baño en 1930. Para lograr que las prendas se ajustasen a la figura, se mezclaban telas de punto con fibras elásticas.
En 1930, la compañía desarrolló el Shouldaire, un traje de baño con un cordón por encima del busto que permitía bajarse las tiras de los hombros para facilitar el bronceado uniforme.

Los trajes de baño masculinos fueron de una sola pieza hasta principios de las década de 1930, cuando empezó a ser aceptable llevar el pecho al descubiero.
En 1929, el nadador olímpico Johnny Weissmuller, famoso por su papel de Tarzán, lució su torso desnudo con los bañadores creados por él mismo y el fabricante neoyorquino de ropa interior masculina BVD.

Virilidad y polvos rosados.

¿A las mujeres les puede gustar ese tipo de hombre que en un lavabo público se aplica polvos rosados en el rostro o se arregla el cabello en un ascensor, en medio de todo el mundo?
Es bien conocida la inclinación de Rodolfo Valentino por la extravagancia sartorial, su famoso brazalete de esclavo sin el cual jamás se mostraba públicamente, sus joyas de oro, su preferencia por los perfumes fuertes, los abrigos ribeteados con chinchilla y su pronunciada coquetería italiana.
Cuando Natacha Rambova, la segunda esposa de Valentino (cuya pulsera de esclavo llevaba Rudy), se separó en 1926, salió a la luz que el matrimonio jamás se había consumado. Ya en 1922, su primer esposa, Jean Acker, lo había acusado de negligencia y rechazo en el aspecto sexual.
Ambas mujeres, Natacha Rambova y Jean Acker eran “protegidas” de la igualmente exótica Alla Nazimova, la más notable importación femenina de Hollywood en esos tiempos.
Rambova había diseñado los modelos tipo Beardsley para la personal versión de Salomé interpretada por Alla Nazimova, para la cual se empleó exclusivamente a actores homosexuales en homenaje a Oscar Wilde.
Fue ella quien le presentó a sus dos mujeres. Valentino se refería a ella como “el jefe” y se hacía acreedora del calificativo inmiscuyéndose en la carrera de su esposo en la Paramount.
La pérdida de Valentino, a los 31 años, dejó un rastro de inconsolables amantes de ambos sexos, a juzgar por los torrentes de lágrimas derramados. Por ese entonces el recuerdo de Rudy también era reverenciado por Ramón Novarro, quien conservaba en una urna de su dormitorio un consolador de grafito, del más representativo art decó, enaltecido por la firma autógrafa de Valentino. Un regalo de Rudy.  
                                                                                       Pero, ¿de veras tengo pinta de marica?