Soberbias modas. The Magnificent Ambersons

… En ese pueblo, en aquel entonces, todas las mujeres se vestían de seda o terciopelo y conocían a las demás mujeres que vestían de seda o terciopelo.
… se veían hombres de todas las edades para quienes un sombrero significaba solo esa cosa alta y rígida de seda conocida por los impúdicos como “tubo de estufa”. Pero el extenso contagio del bombín había llegado. Una temporada, la copa de este sombrero sería como un cubo, la siguiente sería una cuchara.
Cada casa conservaba su sacabotas, pero las botas altas dieron paso a los zapatos y las polainas de congreso. Estos fueron modificados por la moda que les dio forma cuadrada a las puntas y luego con las puntas como las proas de proyectiles de carreras. Los pantalones con una raya se consideraban plebeyos. La raya probaba que la prenda había estado en un anaquel y, por lo tanto, estaba ya preparada.
Con traje de etiqueta, un caballero vestía un abrigo color marrón claro, tan corto que sus faldones negros colgaban visibles 12,5 centímetros abajo del abrigo. Pero después de una temporada o dos alargó su abrigo hasta que le tocaba sus talones. Y dejó sus pantalones ajustados por los pantalones como grandes bolsas.
En aquellos días ellos tenían tiempo para todo.

The Magnificent Ambersons. Soberbia.

Dir: Orson Welles. 1942
Wardrobe designer ladies: Edward Stevenson  Edward Stevenson Collection

Desfile eclesiástico. Roma. F. Fellini

 

Entre el
documental y el ensueño mágico de sus imágenes, “Roma” de Federico Fellini propone un fascinante recorrido por la capital italiana.  
Con motivo de la construcción
del metro, las máquinas descubren una vieja casa enterrada, en cuyas
paredes cuelgan unos frescos. Una de las pinturas representa a una vieja dama,
perteneciente a la rancia aristocracia romana, que organiza en su casa unos
desfiles de moda muy originales: es la moda de los hábitos de la Iglesia. Un
desfile bufonesco en el que se deja constancia del inmovilismo católico.
El universo filmado en  Roma es un lugar de la
memoria, una experiencia subjetiva de la capital italiana. La visión
personal -donde presente, pasado y fantasía conviven simultáneamente- se impone
sobre la rigurosa reconstrucción histórica (el macabro desfile eclesiástico
carece de fuentes fidedignas más allá del genio felliniano)

Roma (1972)  Federico Fellini

Decorados y Vestuario: Danilo Donati

La loba. Bette Davis

Si
hubo alguna vez en Hollywood una actriz capaz de bordar, como nunca
antes lo había hecho nadie los papeles de malvada esa fue,
indiscutiblemente Bette Davis.

Hollywood – Los Angeles, California, 1941.
William Wyler dirige para Samuel Goldwyn el drama americano The Little Foxes.
La estrella: Bette Davis. El vestuario: Orry-Kelly.

  
Las leyes de conservación de California impiden el uso de los pájaros disecados en los sombreros.
Frente a tal prohibición Orry-Kelly toma prestada una paloma blanca, el epítome del arte taxidermista, del Museo de Louisiana. 
Puede verse aqui sobre un sombrero con velo.

Bette Davis es “el ave rapaz” Regina Giddens

“dice el Señor, matad a la loba que se come nuestras vides, y nos roba nuestros racimos de uva”

Ejecutivas

 
La serie Dinastía y la película Secretaria Ejecutiva popularizaron el “traje de ejecutiva”, pero la alta costura se había adelantado: la falda tubo blanco y negro, combinada con una chaqueta entallada a juego de Marc Bohan para Dior y las campañas de 1984-85 de Giorgio Armani,  lo pusieron de moda.

Falda tubo, chaquetas entalladas y hombreras.
Las vesiones de Jean Louis Scherrer y Pierre Balmain muestran el diseño extremo de la silueta.

Amistades y colaboraciones. Marcel Vertes y Elsa Schiaparelli

En “Moulin Rouge”, el cineasta americano John Huston  muestra su gran hacer en el innovador uso del color, inspirado en el universo de los pintores impresionistas franceses.

“Iba a intentar utilizar el color en la pantalla como Lautrec lo utilizaba en sus pinturas -escribió Huston- y así nuestra idea era allanar el color, presentarlo en planos de matices sólidos, y deshacernos de los reflejos y de la impresión de una tercera dimensión que presentaba el modelado”.
El film ganó dos estatuillas de la Academia: por la dirección artística a cargo de Paul Sheriff y Marcel Vertes y por el diseño de vestuario, responsabilidad de Marcel Vertes, quien llamó a su amiga Elsa Schiaparelli para que diseñara los vestidos que Zsa Zsa Gabor luce en la película.

Elsa Schiaparelli (1890-1973), una de las creadoras mas notables de los años treintas que Paris supo descubrir y valorar desde el primer momento, cuando esta italiana recién llegada a la escena presenta su primera colección en los modestos salones de su departamento del numero 20 de la Rue de l´Université. Propone sweaters tejidos de mangas a rayas en blanco y negro, con formas negras sobre fondo beige y rectángulos blancos sobre fondo café. Estas prendas hacen hablar a la revista Vogue .
Meses mas tarde Elsa Schiaparelli vuelve con sus sweaters esta vez con motivos modernistas, con rascacielos, y nuditos al frente en trompe l´óeil. Este indiscutible éxito le permite abrir su primera boutique en plena Rue de la Paix, dirección vecina a la Place Vendome, donde mas tarde se instalaría Coco Chanel su gran rival, que la califica simplemente como “una artista que hace vestidos”, y  ella misma se auto denominaba  “una modista inspirada”. Su “atelier” había sido diseñado por Jean Michell Frank y decorado con piezas firmadas por Diego Giacometti, el gran escultor italiano con quien mantenía gran amistad. Sus vestimentas sport y sus trajes de calle e igualmente sus trajes de noche harían furor entre las elegantes de la capital francesa. Pronto  Schiaparelli ocupa un lugar en la moda francesa, gracias a la exhuberancia de su expresividad, y su proximidad al surrealismo dadas sus amistades con los artistas de la época. Era intima de Cocteau, de Salvador Dali, de Marcel Vertes, Tristan Tzara, Francis Picabia, y de Man Ray entre otros dadaístas cuyo espíritu influyó totalmente en sus creaciones.
Elsa Schiaparelli nació en Roma en 1890 y murio el 13 de Noviembre de 1973 cuando dormía en su casa de la Rue de Berri en Paris en la misma ciudad donde el destino la había traído desde Roma. En la capital francesa la ciudad la consagró aplaudiendo algunas de sus creaciones mas alucinantes en colaboración con la casa Lesage, los grandes bordadores de esos años:  “el Circo”(1938) o “La Música” (1939) o aun mejor: la capa “Febos”, el “Carruaje Apollon” o el vestido aparentando rasgaduras inspirado en Dali. La Schiaparelli le daba su toque a estas pequeñas locuras, con formas fantasiosas, utilizando zapatos como sombreros, o diseñando bolsas de mano en forma de teléfono.

Era una sobrina nieta de Giovanni Schiaparelli, que descubrió los canales de Marte. Ella fue la primera en utilizar hombreras,  el rosa, llamándole rosa shocking, las telas estampadas de animales, y las cremalleras.

Diseñó también una serie de perfumes, el primero y más famoso  llamado Shocking fue creado en 1936. Shocking es menos famoso por la fragancia que por su envase: una caja en rosa chillón y la botella en forma de torso de mujer, basada en el cuerpo curvilineo de una de sus clientes, la estrella de cine Mae West. El diseño estaba firmado por la sensualidad y la sofisticación de su amigo Marcel Vertes.

Manías

La desconocida llevaba un chaleco gris perla y un pantalón negro. Cuando en el laboratorio del forense le quitaron el pantalón se encontraron con que debajo de éste llevaba otro pantalón, de color gris. Las manías de los seres humanos son un misterio, dictaminó el forense.

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Roberto Bolaño
La parte de los crímenes

Tippi Hedren
Los pájaros. Alfred Hitchcock
Vestuario: Edith Head – Rita Riggs