El sombrero de Raskolnikov


– ¡Eh, tú, sombrerero alemán!
El joven se detuvo nerviosamente y se quitó el sombrero. Era un sombrero de copa alta, circular, descolorido por el uso, agujereado, cubierto de manchas, de bordes desgastados y llenos de abolladuras. Sin embargo, no experimentó vergüenza el joven, sino otro sentimiento, muy parecido al terror.

Crimen y castigo / Fedor Dostoievski

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