El Libertador.

Su estatura era de 1,70 m ,aproximadamente, pero impresionaba como tanto o más por que siempre estaba erguido, con presencia castrense. El rostro se mostraba moreno, ya por coloración natural de la piel, ya por la huella que en el había dejado el servicio prestado a campo abierto. La nariz era aguileña y grande. Los prominentes ojos negros no permanecían nunca quietos y eran dueños de una mirada vivísima. Poseía una inteligencia poco común y sus conocimientos iban mas alla de los propios de una estricta formación profesional.
Su vestimenta – escribió Danina Hudson – era muy sencilla, pues usaba “pantalón de punto de lana, ajustado a la pierna, bota granadera, un largo sobretodo de paño del mismo color en invierno, casaca larga de igual tela en el verano, con botones de metal dorado, corbatín de seda o de cuero charolado, sombrero militar en hule”.

De maneras tranquilas y modales que revelaban esmerada educación, según los momentos era dicharachero y familiar, severo y parco, optimista y dispensador de animo para quienes lo habían perdido o vacilaban.

Nadie pudo ni podrá tacharlo de indiscreto, llevado en ocasiones a ser, por necesidad casi críptico o disimulador sin mentira. Profundamente reservado y caluroso en sus afectos “.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s